MEGALOMANIAC (massive slap face to an ego)

Monday, October 23, 2006

Leí este artículo de ForoAlfa escrito por Andrés Muglia (Director editorial de la revista CRANN) y me pareció desolador, era cuestión de tiempo para que alguien derribara la concepción romántica de la profesión del diseñador y la trajera al llano, es un wake up call, un massive slapface directo al ego profesional. A veces esa visión de la profesión es la zanahoria delante de los ojos que evita que veamos el barro de la trinchera donde estamos y está bueno que de vez en cuando alguien nos traiga de vuelta por más doloroso que sea. Dicho esto los dejo con el artículo en cuestión.


"¿No es demasiado pedirle al diseño que "mejore al mundo"? ¿No hay en ese pedido una inflación de sus objetivos (y de los diseñadores) por encima de sus posibilidades y competencias?
(...)
"El diseño ¿hace mejor al mundo?" Me parece que el principal problema es la pregunta y no las respuestas. Porque pensar que el diseño puede o no influir en convertir al mundo (con toda la infinita vastedad que éste implica) en un lugar mejor o peor, es de una pedantería inabarcable. ¿No es darle al diseño una responsabilidad demasiado grande? ¿No es asignarle un poder mayor del que jamás podría detentar? ¿No es creérsela demasiado?

Nunca escuché a un carpintero decir que se esforzaba por hacer bien un mueble porque esto mejoraría al mundo. Mi carnicero, cuando corta la milanesas más finitas, no imagina, en un exagerado y febril sueño holístico, que esta módica destreza pueda llegar a cambiar el destino de nadie. Ni siquiera un profesional o un científico, si salimos del campo de los meros oficios, puede llegar a pensar que su tarea puede mejorar el mundo, pues sin duda naufragaría en su propia megalomanía. Otra cosa es que esa tarea efectivamente mejore al mundo. Ni siquiera Alexander Fleming pensaba en eso cuando descubrió por casualidad unos hongos que iniciarían la era de los antibióticos. ¿Einstein pensó en mejorar el mundo cuando enunció la teoría de la relatividad? Lo dudo. Lo que realmente creo es que todos: el carpintero, mi carnicero, Fleming y Einstein, cada cual en su contexto, estaban pensando en hacer bien su trabajo. Que eso, indirectamente mejorara o empeorara el mundo es un efecto de su trabajo que no les compete a ellos.

Me parece que esta es una pregunta destinada a inflar al diseño, darle un espesor que no tiene, estimular una imagen que lo eleve como disciplina. Pongamos un ejemplo absurdo: si todos los diseñadores, mancomunadamente, decidieran no trabajar para empresas que venden cosas que la gente no necesita, estimulando a sus eventuales clientes a través de la acción mancomunada de la publicidad y el diseño ¿Qué es lo que ocurriría? ¿La gente no consumiría? ¿Las empresas desaparecerían víctimas de tan formidable complot? Creo que simplemente buscarían otro medio a través del cual comunicarse con la gente, prescindiendo del concurso de los diseñadores y dándole una lección a sus inflamados egos que así advertirían lo prescindible de sus servicios.
¿Entonces? ¿Tienen que ser lo diseñadores simples mercenarios que le hagan el juego al mercado, ayudando, con su bombardeo de imágenes, a estimular aún más a los sobre-estimulados sentidos de la gente? ¿Eso está mal o está bien? ¿Quien lo determina? ¿Tendría que el diseñador que buscar otro tipo de cliente? ¿Cuál?

Más allá de estas discusiones, donde se echa un manto de sospecha sobre cierto tipo de diseño y se eleva otro, vinculado con el tan mentado "diseño para la gente", me gustaría en este anteúltimo párrafo sembrar otra inquietud, más concreta, más terrenal y quizás más contingente, pero para mi más preocupante. Esto es constatar en muchos ejemplos de diseño, ya sean hechos para empresas multinacionales de primera línea o para kioscos barriales, una falencia y una vacuidad absoluta en el tipo de diseño que "nos hacen" consumir. Los mismos signos carentes de significados que la moda impone, se repiten en cualquier material sensible de ser diseñado. Simplemente se adaptan, sin pensar en el trasfondo significante que toda imagen comporta. ¡Eso es mal diseño! Si pudiéramos concentramos en hacer lo que hacemos de la mejor forma posible podríamos desterrar este tipo de diseño repetitivo y sin personalidad. Podríamos mejorar al diseño, sea quien sea nuestro cliente. Después decidirá cada uno para quien trabaja, o a quien obedece, o a qué intereses responde.

Si todo el mundo se esfuerza desde su lugar por hacer lo suyo de la mejor manera posible, el mundo va a mejorar efectivamente, y sin que nadie se lo proponga o lo proyecte. Pero eso no va a pasar, olvídenlo."

Visto en Análisis Gráfico

Labels:

0 Comments:

Post a Comment

<< Home

← PREVIOUS

NEXT →